Curada de espanto: el universo gótico de Ornella Pocetti llega al MACBA

Ornella Pocetti presenta su primera muestra individual en una institución, "Curada de espanto", en el MACBA: un recorrido sin orden fijo entre mujeres sin rostro, rosas, espinas y un umbral hecho por su propio padre.

Octubre, 2026

Curada de espanto: el universo gótico de Ornella Pocetti llega al MACBA

La entrada de Curada de espanto ya funciona como declaración de principios: un enorme candado de madera abierto, y por la rendija, un rostro femenino que huele una cala violeta. Es la primera muestra individual de Ornella Pocetti (Buenos Aires, 1991) en una institución, y el MACBA —Museo de Arte Contemporáneo de Buenos Aires, en San Telmo— le dedica la planta donde conviven piezas inéditas con una selección de su obra reciente.

Un recorrido sin orden único

La curaduría, a cargo de Carlos Gutiérrez y producida con Galería Cott, decidió no imponer una secuencia lineal: cada visitante arma su propia lectura. El dispositivo central de la sala es un arco pensado como umbral —construido, de hecho, por el padre de la artista— que organiza el espacio en "recortes posibles": tres obras vistas desde un ángulo cuentan una historia, y las mismas tres, miradas desde otro punto, proponen una completamente distinta.

En las telas de Pocetti aparecen mujeres muchas veces sin rostro, rodeadas de un repertorio que se repite y muta: rosas, espinas, palomas, insectos, patrones decorativos que envuelven escenas suspendidas, sin coordenadas claras de tiempo o lugar. El resultado no es terror explícito sino una atmósfera de goce inquieto, atenta al detalle, donde lo siniestro y lo bello conviven sin resolverse.

De Cortázar a los Backrooms

Pocetti ubica el origen de su imaginario en una mezcla deliberada de literatura, cine y terror. Todo empezó con Queridos monstruos, de Elsa Bornemann, que su padre le leyó cuando tenía cuatro años, y siguió con Julio Cortázar —sobre todo los cuentos de Bestiario— como referencia central para combinar rareza, repetición y perturbación. "Hay algo de esta técnica que tiene Cortázar de la repetición que en las artes visuales se llama puesta en abismo, que me encanta hacer en mi obra", explicó la artista, describiendo una lógica de pistas y "secretitos" dentro de cada imagen.

El cine aportó el resto: Los Goonies, su película favorita de infancia; Blair Witch Project, que vio sola a los ocho años; Suspiria, el clásico giallo de Darío Argento. En el terreno pictórico, la curaduría traza líneas con el surrealismo de Buñuel, las fotomontajes de Grete Stern y, más cerca en el tiempo, con la obra de Mildred Burton. También aparece David Lynch, no por sus elementos extraños sino por una idea de fondo: que el arte no necesita explicarlo todo, que dejar preguntas abiertas es parte de su potencia.

Hasta el color de las paredes de la muestra tiene su propia genealogía: Pocetti venía trabajando con el amarillo de manera intuitiva, y luego lo asoció con El tapiz amarillo, el cuento de Charlotte Perkins Gilman, mientras que Gutiérrez lo conectó con los espacios liminales de Backrooms.

El título y el giro en femenino

Curada de espanto surgió de un hábito propio de la artista: anotar frases que la inspiran. La elección se cruzó con un interés reciente por el pop argentino y con el documental El espanto, filmado en el pueblo bonaerense de El Dorado, donde casi todos sus habitantes curan algún mal, aunque solo un hombre cura específicamente el espanto. A Pocetti le interesó justamente invertir ese género: una mujer curada de espanto, en una obra atravesada de manera sostenida por cuestiones de género.

La curaduría también lee un desplazamiento dentro de su producción reciente: a las escenas más reconocibles, con personajes en paisajes extraños, se suman piezas más íntimas situadas en el propio taller, donde la pintura empieza a reflexionar sobre sí misma. Motivos como las rosas, señala Gutiérrez, reaparecen tanto en obras de 2021 como en piezas actuales, de modo que distintas capas temporales conviven en la misma sala —un reflejo, también, de los últimos años de Pocetti, en los que decidió vivir exclusivamente de la pintura y empezó a filtrar en sus telas elementos de su vida cotidiana en el barrio de La Boca.

Pocetti estudió Artes Visuales en la Universidad Nacional de las Artes, expuso en Europa, Estados Unidos y Asia desde su debut en 2015, y desde 2026 es representada por Galería Cott. Parte de su obra, además, tiene un cameo inesperado: cuelga en la escenografía de la serie de Netflix Moria, sobre la vedette convertida en mito pop argentino.

Curada de espanto se puede visitar en el MACBA (Av. San Juan 328, San Telmo) hasta el 9 de noviembre de 2026, de 12 a 19 h. El museo cierra los martes.

Lugares mencionados

MACBA

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Museo

Av. San Juan 328

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